¿Qué es la autofagia y cómo me ayuda en una dieta?

Autofagia y tipos de autofagia


Hola, queridos biosaurios. Bienvenidos a esta primera entrega sobre un fascinante tema. En esta ocasión les contaremos sobre un proceso metabólico, del que nunca se habla, pero que ocurre dentro de cada una de nuestras células y que siempre nos es útil cuando hacemos dieta: la autofagia.

Seguramente alguna vez te has sentido estresado, ya sea por estar encerrado (especialmente, ahora en la cuarentena), por tener miles de actividades pendientes, o por una enorme carga de trabajo. Hay personas que cuando se encuentran en situaciones así, tienden a comer mucho, no importa qué, pero si es un gansito mejor. Mientras que, en otras ocasiones, por diferentes situaciones las personas dejan de comer, ya sea por enfermedad o por someterse a una estricta dieta. En esos casos, cuando los nutrientes son insuficientes, tu cuerpo sufre un enorme estrés, no sólo porque no puedes comer lo que te gusta, sino porque tu organismo detecta ese cambio en el suministro de nutrimentos, ocasionando que todas y cada una de tus células padezcan, y es ahí cuando se activa bien cañón la autofagia.


¿Qué es la autofagia?

La palabra autofagia proviene del griego autos (propio) y phagien (comer). Traduciéndolo muy literalemente, significa comerte a ti mismo. Es un proceso celular muy conservado evolutivamente en eucariontes (prácticamente cualquier animal, planta u hongo que te puedas imaginar), y que como, ya veremos más adelante, juega un papel indispensable para ayudarnos a alcanzar nuestras metas al realizar una dieta. Un dato curioso es que la mayoría de los estudios realizados para comprender mejor este proceso se ha realizado en levaduras, ya que, aunque no lo creas, tenemos un enorme parecido con éstos animalitos, por lo menos, genéticamente.

La autofagia ocurre en todo momento a niveles basales, realizando limpieza intracelular, reciclando constituyentes celulares y generando energía de paso. Sin embargo, en condiciones de inanición, hay una restricción energética, que obliga a las células a obtener energía de cualquier lado, es en ese momento cuando tu organismo recurre a la sobreexpresión de la autofagia. Para esto, la célula comienza a degradar todo lo que puede: desde macromoléculas modificadas o dañadas, hasta organelos en desuso para obtener energía a como dé lugar, y así la célula pueda seguir cumpliendo sus funciones. Dicho de otra forma, si te estás matando de hambre, ten mucho cuidado porque tus células se están comiendo a sí mismas y esto puede llegar a ocasionar daños irreparables a tu salud. La autofagia puede ser tu aliada en la disminución de peso, pero sólo si llevas una dieta bien planeada.



Tipos de autofagia

Existen diferentes tipos de autofagias y se clasifican dependiendo de su función y del tipo de proceso que realizan para la degradación. Las 3 principales son:

1. Macroautofagia

Ésta es la autofagia "verdadera", o a la que se refieren la mayoría de trabajos científicos en sus estudios, porque recurre a la formación de una estructura vesicular de doble membrana (autofagosoma) con la función específica de aislar regiones enteras del citoplasma y conducirlas a los lisosomas para su degradación.

La formación del autofagosoma es un proceso determinante para que se lleve a cabo este tipo de autofagia. Se forma mediante la elongación y sellado de una membrana generada de novo, apartir del retículo endoplasmático rugoso, con la participación de muchas proteínas asociadas a este proceso que reciben el nombre de ATG's (Autophagy Related Protein). Estas proteínas interactúan entre sí constituyendo complejos que funcionan como andamios para poder ir dando forma al autofagosoma. Pero abordaremos ambliamente este tema en otra entrada.

2. Microautofagia

En este caso, no es necesaria la formación del autofagosoma, ya que la absorción de constituyentes celulares solubles o particulados se da directamente en los lisosomas, que luego son degradados por las enzimas que contiene. Para esto, la membrana lisosomal se invagina formando túbulos hacia su interior, o dicho propiamente, hacia el lumen lisosomal, incorporando al mismo tiempo material citoplasmático hacia su interior para ser degradado. De igual forma que la macroautofágia, ésta ocurre cuando hay una limitación de nutrientes y sirve para dar mantenimiento a los organelos, regular su tamaño y composición, más que para la supervivencia celular ante la restricción de nutrientes.

3. Autofagia mediada por chaperonas (CMA, por sus siglas en inglés)

Este es un tipo de autofagia presente en la mayoría de eucariontes, pero no en las levaduras. Su función es degradar proteínas solubles, pero no organelos enteros.

Se diferencia de las otras dos por los mecanismos de selección y degradación de la carga del lisosoma. Los sustratos son traslocados a través de la membrana directamente del citoplasma al interior del lumen lisosomal para su degradación. Esta traslocación es mediada por un complejo protéico de traslocación que requiere un sustrato desplegado.

Cabe señalar que, a pesar de que la autofagía puede ser un gran aliado para tu dieta, siempre debes ser asesorado por un experto (un nutriólogo), y no simplemente dejar de comer porque sí, ya que ésto puede ser contraproducente e incluso podría generarte más daños que beneficios.

Autofagias selectivas


Ya para finalizar, quiero agregar que, como saben, en la ciencia a veces es muy difícil ponerse de acuerdo en cuanto a los términos que utilizamos, y este caso no es la escepción. Algunos autores prefieren referirse a tipos de autofágia específicos de acuerdo a las proteínas u organelos que el autofagosoma entrega al lisosoma para su degradación. Como resultado, existe otra clasificación, la de autofagias selectivas (que si me preguntan, bien podría ser una subclasificación de la macroautofagia). Entre la principales podemos encontrar:

Agrefagia: degradación de agregados celulares.
Axofagia: degradación de axones.
Gliofagia: degradación de partículas de glucógeno.
Lipofagia: degradación de dobletes lipídicos.
Mitofagia: degradación de mitocondrias (importantísima para el bienestar de las células, ya que es indispensable la constante renovación de las mitocondrias).
Nucleofagia: degradación de partes del núcleo.
Pexofagia: degradación de peroxisomas.
Reticulofagia: degradación del Retículo Endoplasmático Rugoso (RER).
Ribofagia: degradación de la subunidad ribosomal 60S.
Xenofagia: defensa contra patógenos intracelulares.
Zymofagia: degradación de gránulos de zimógeno.


Si quieres profundizar en alguno de estos temas, te sugiero que des click en el siguiente link, donde tendrás acceso a artículos especializados en el tema con sólo escribir la palabra relacionada.


Gracias por leer hasta acá, en la siguiente entrega les hablaré sobre el proceso que implica la formación del autofagosoma, esta vesícula en la que es atrapado el material que se va a degradar y más cosas superinteresantes. Hasta la próxima.

Comentarios

Más populares

¿Cómo se reproducen los virus en nuestras células?